viernes, 11 de enero de 2019

UN CURSO DE MILAGROS. 11 de Enero. LECCIÓN 11


LECCIÓN 11 


Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado.


1. De todas las ideas que hemos presentado hasta ahora, ésta es la primera que está relacionada con una de las fases principales del proceso de corrección: la inversión de la manera de pensar del mundo. 2Parece como si fuese el mundo el que determina lo que percibes. 3La idea de hoy introduce el concepto de que son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves. 4Alé­grate en verdad de practicar la idea en su forma original, pues en esta idea reside la certeza de tu liberación. 5La llave del perdón se encuentra en ella.

2. Las sesiones de práctica con la idea de hoy deben llevarse a cabo de forma ligeramente distinta de las anteriores. 2Comienza con los ojos cerrados y repite la idea lentamente para tus adentros. 3Abre luego los ojos y mira a tu alrededor, así como a lo que está cerca, a lo que está lejos y a lo que está encima o debajo de ti. aMira por todas partes. 4Durante el minuto más o menos a emplear usando la idea, simplemente repítela en silencio y asegúrate de hacerlo sin prisa y sin ninguna sensación de urgencia o esfuerzo.

3. Para derivar el máximo beneficio de estos ejercicios, los ojos deben pasar de una cosa a otra con cierta rapidez, ya que no deben detenerse en nada en particular. 2Las palabras, en cambio, deben usarse pausada, e incluso, relajadamente. 3La introducción a esta idea, en particular, debe practicarse de la manera más casual que puedas. 4Contiene los cimientos de la paz, de la relaja­ción y de la ausencia de preocupación que estamos tratando de lograr. 5Al final de los ejercicios, cierra los ojos y repite lentamente la idea para tus adentros una vez más.

4. Tres sesiones de práctica probablemente serán suficientes hoy. 2No obstante, si no sientes ningún desasosiego o si éste es muy ligero, y te sientes inclinado a ello, puedes hacer hasta cinco. 3Más de eso no es recomendable.


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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson

INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA

LECCIÓN 11 – 11 ENERO

“Mis pensamientos sin significado me están mostrando
un mundo sin significado”

Propósito: Cambiar totalmente cómo ves causa y efecto en tu percepción. Piensas que el mundo externo se graba a sí mismo en tu mente, causando lo que ves; sin embargo, la causa funciona justo al revés: de dentro hacia fuera. Lo que ves fuera de ti es la proyección de tus pensamientos. Ésta es la primera lección que trata de este tema muy importante.

Ejercicio: Tres veces (cuatro o cinco si lo encuentras cómodo y deseable), de 1 minuto aproximadamente.
  • Con los ojos cerrados repite la idea lentamente y con toda tranquilidad, para reflejar la paz y relajación contenida en la idea.
  • Luego abre los ojos y mira a tu alrededor, arriba y abajo, cerca y lejos, dejando que tus ojos se muevan rápidamente de una cosa a otra. Durante este tiempo repite la idea sin prisa y sin esfuerzo.
  • Para terminar, cierra los ojos y repite la idea lentamente.

Observaciones: A diferencia de los ejercicios anteriores, en éste tú no aplicas la idea concretamente a los objetos a tu alrededor nombrándolos mientras lo haces. De hecho, la repetición de la idea no se produce al mismo tiempo que el cambio de tu mirada. Las dos tienen lugar a ritmos diferentes. La relativa rapidez con la que miras a tu alrededor contrasta con la lentitud con la que repites la idea.

Comentario

La lección introduce “el concepto de que son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves” (1:3), un tema importantísimo en el Curso. Es la razón de la famosa frase: “No trates de cambiar el mundo,  sino elige cambiar de mentalidad acerca de él” (T.21.In.1:7). La mente es principal y el mundo es secundario. Creemos que el mundo  causa (o al menos afecta) lo que pensamos; el Curso enseña que la mente es la causa, y que el mundo es el efecto.

Se nos dice que la idea “contiene los cimientos de la paz, de la relajación y de la ausencia de preocupación que estamos tratando de lograr” (3:4).

       En esta idea reside la certeza de tu liberación. La llave del perdón reside en ella.  (1:4-5)

¿Por qué es así? Si lo que yo veo fuera está siendo causado por mis propios pensamientos sin significado, entonces no hay nada a lo que “culpar” en el mundo externo; todo lo que se necesita es corregir mis pensamientos. Puedo perdonar lo que veo porque no tiene significado. Sólo condeno y juzgo cuando pienso que veo algo con significado: algo malo o perverso o terrible. Pero si no tiene significado, no hay razón para condenarlo. Y si mi mente es la causa de lo que veo, entonces ¿cómo puedo juzgarlo? Todo lo que puedo hacer es reconocer, como dice el Texto, “Soy responsable de lo que veo” (T.21.II.2:3), y elegir cambiar mi propia mente.

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jueves, 10 de enero de 2019

UN CURSO DE MILAGROS. 10 de Enero. LECCIÓN 10


LECCIÓN 10


Mis pensamientos no significan nada.

1. Esta idea es aplicable a todos los pensamientos de los que eres -o te vuelves- consciente durante las sesiones de práctica. 2La razón de que se pueda aplicar a todos ellos es que no son tus pensamientos reales. 3Hemos hecho esta distinción con anteriori­dad, y la volveremos a hacer de nuevo. 4Todavía no tienes base de comparación. 5Cuando la tengas, no te cabrá la menor duda de que lo que una vez creíste eran tus pensamientos en realidad no significaban nada.

2. Esta es la segunda vez que usamos este tipo de idea. 2Sólo la forma es ligeramente distinta. 3Esta vez la idea se introduce con "Mis pensamientos" en lugar de "Estos pensamientos". y no se establece expresamente ningún vínculo con las cosas que se encuentran a tu alrededor. 4Lo que enfatizamos ahora es la falta de realidad de lo que piensas que piensas.

3. Este aspecto del proceso de corrección comenzó con la idea de que los pensamientos de que eres consciente no significan nada y de que se encuentran afuera en vez de adentro; luego se subrayó el hecho de que son del pasado y no del presente. 2En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en el hecho de que la presen­cia de esos "pensamientos" significa que no estás pensando en absoluto. 3Esto no es más que otra forma de repetir nuestra afir­mación previa de que tu mente está realmente en blanco. 4Reco­nocer esto es lo mismo que reconocer la nada cuando piensas que la ves. 5Como tal, es el requisito previo para la visión.

4. Cierra los ojos durante estos ejercicios, e inícialos repitiendo para tus adentros la idea de hoy muy lentamente. 2Luego añade:

3Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.

4Estos ejercicios consisten, al igual que los anteriores, en escudri­ñar tu mente en busca de todos los pensamientos que puedas encontrar, sin seleccionarlos ni juzgarlos. 5Trata de evitar cual­quier tipo de clasificación. 6De hecho, si te resulta útil, puedes imaginarte que estás viendo pasar una procesión compuesta de un extraño repertorio de pensamientos que tienen muy poco o ningún significado personal para ti. 7A medida que cada uno de ellos cruce tu mente, di:

8Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.
9Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.

5. La idea de hoy puede servir, obviamente, para cualquier pensa­miento que te perturbe en cualquier momento. 2Se recomiendan además cinco sesiones de práctica, en las cuales debes escudriñar tu mente durante no más de un minuto aproximadamente. 3No es recomendable alargar ese período de tiempo, y en caso de que se experimente incomodidad el mismo debería reducirse a medio minuto o menos. 4Acuérdate, no obstante, de repetir la idea muy despacio antes de aplicarla concretamente, así como de añadir:

5Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.


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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson

INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA

LECCIÓN 10 – 10 ENERO

“Mis pensamientos no significan nada”

Propósito: Enseñarte que todos tus pensamientos actuales no significan nada y que, de hecho, no son tus pensamientos reales en absoluto. Reconocer que has estado preocupado con pensamientos que no existen facilitará el camino para descubrir tus pensamientos reales.

Ejercicio: Cinco veces, de un minuto aproximadamente  (no más, divídelo en dos partes si te sientes incómodo.

  • Cierra los ojos y repite la idea muy lentamente. Luego añade: “Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo”.
  • Luego busca en tu mente los pensamientos que estén ahí. Evita seleccionarlos o clasificarlos, considerando a tus pensamientos como una procesión extraña sin ningún significado para ti. A medida que cada uno cruce tu mente, di: “Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada”.

Observaciones: Es importante distanciarte de tus pensamientos y observarlos con desapego. No pienses que son diferentes unos de otros en modo alguno. Puede que quieras imaginar que estás viendo un extraño desfile de objetos desorganizados y sin significado. Otra semejanza útil  (no mencionada en el Curso) podría ser que imagines que estás observando hojas flotando en un riachuelo.

Respuesta a la tentación: Voluntaria, siempre que tengas un pensamiento perturbador.
   Aplica libremente la idea a cualquier pensamiento perturbador que tengas durante el día, usando la frase: “Mi pensamiento acerca de ____ no significa nada”.

Comentario

La Lección 4 decía “Estos pensamientos no significan nada”, y  prometía que el ejercicio se “repetiría de vez en cuando de forma ligeramente distinta”. La lección de hoy es la primera de tales repeticiones. Explica que la razón por la que la idea es verdadera es que

   Todos los pensamientos de los que eres consciente… no son tus pensamientos reales (1:1-2). 

Eso es muy difícil de aceptar al principio. ¿Cómo pueden mis pensamientos no ser mis pensamientos reales? La lección explica que todavía no tenemos una base de comparación, pero que cuando la tengamos, “no te cabrá la menor duda de que lo que una vez creíste eran tus pensamientos en realidad no significaban nada” (1:5). Así que una vez más el Libro de Ejercicios nos pide, hasta cierto punto, que por el momento aceptemos esta idea con fe.

Una base de comparación supone que sin tardar mucho experimentaremos nuestros pensamientos reales, y cuando lo hagamos, sabremos que lo que creíamos que eran nuestros pensamientos  no eran nuestros pensamientos reales. Es como si durante toda nuestra vida hubiéramos estado comiendo algarrobas creyendo que eran chocolate.  Una vez que saboreas el auténtico chocolate, sabes que las algarrobas no eran chocolate; pero hasta que tengamos una base de comparación, sólo podemos aceptar la palabra de nuestro maestro al respecto.

La diferencia entre la Lección 10 y la Lección 4 está en la primera palabra: “Mis pensamientos” en lugar de “Estos pensamientos”. Además, la lección de hoy no compara nuestros pensamientos con objetos de la habitación como hacía la Lección 4: “Son como las cosas que veo en esta habitación” Así que en esta lección la importancia se le da a los pensamientos mismos: Lo que enfatizamos ahora es la falta de realidad de lo que piensas que piensas” (2:4).

El tercer párrafo señala los diferentes aspectos de nuestros pensamientos que se han explicado hasta ahora:

  • No significan nada,
  • Están fuera en lugar de dentro de nosotros,
  • Se refieren al pasado en lugar de al presente.

“En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en el hecho de que la presencia de esos ‘pensamientos’ significa que no estás pensando en absoluto” (3:2). Esto expresa de otra manera la idea anterior de que nuestra mente está  simplemente en blanco (L.8.2:4). Antes de que podamos alcanzar la visión, tenemos que aprender a reconocer la nada cuando pensamos que la vemos.

Los ejercicios que se dan, aclaran que de lo que el Curso está hablando se parece en gran medida a las enseñanzas de muchas meditaciones orientales. Lo que se está trabajando es una especie de “desapego de nuestros pensamientos”, convertirnos en “el testigo” o tomar la posición de un observador de nuestros pensamientos. Observamos nuestros pensamientos como si estuviéramos “viendo pasar una procesión compuesta de un extraño repertorio de pensamientos que tienen muy poco o ningún significado para ti (4:6).

Un libro que leí sobre la meditación (Despertar Gradual, de Steven Levine, un libro maravilloso) usaba la semejanza de “observar un tren que pasa, cada vagón conteniendo  un pensamiento o grupo de pensamientos. ¡Oh, ahí va un pensamiento de odio! ¡Ahí van unas preocupaciones! ¡Ahí va todo un cargamento de tristeza!”. También usaba la imagen de observar “observar las nubes flotando en el cielo, representando toda la extensión del cielo a la mente. Levine da mucha importancia a que no nos quedemos  pegados a ningún pensamiento y a que no les permitamos que nos arrastren con ellos, pero del mismo modo tampoco los empujamos ni nos resistimos a ellos. Si no significan nada, como dice la lección, no necesitamos responder a ellos en absoluto.

Al hacer este tipo de ejercicio mental, te vuelves consciente de tu mente como algo  independiente de los pensamientos que parecen atravesar por ella. Rompes tu identificación con los pensamientos. Los pensamientos pierden la carga emocional que tienen para ti. Te desapegas de ellos, te des-identificas de ellos. Los pensamientos cada vez van perdiendo importancia, ya no son “gran cosa” para ti. Empiezas a darte cuenta de la enorme extensión de mente en la que estos pensamientos vienen y se van, y te das cuenta de que no tienen ningún efecto sobre ese “cielo de la mente” en el que flotan.

Date cuenta en las instrucciones para la práctica de que el ritmo está aumentando un poco. Se recomiendan cinco sesiones de práctica” (5:2) además de usar la idea durante el día como respuesta a “cualquier pensamiento que te perturbe en cualquier momento” (5:1).

El pensamiento final que se añade  puede ser útil para reforzar nuestra creencia de que lo que estamos haciendo merece la pena. Necesitamos ese refuerzo, ya que la práctica del ejercicio puede producir incomodidad algunas veces. No resulta cómodo decirse a sí mismo repetidas veces: “Mis pensamientos no significan nada”. Puede parecer humillante. Por eso, recordarnos a nosotros mismos que “Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo” (4:3 y 5:5) puede ser un paso necesario para reforzar nuestra motivación y deseo de hacer los ejercicios. El Libro de Ejercicios sabe lo atrincherado que está el ego en nuestra mente, y trabaja con nosotros muy suave y tiernamente en su intento de sacarnos de su posición fija.  

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miércoles, 9 de enero de 2019

UN CURSO DE MILAGROS. 9 de Enero. LECCIÓN 9


LECCIÓN 9 


No veo nada tal como es ahora.

1. Esta idea es, obviamente, la consecuencia lógica de las dos ante­riores. 2Pero si bien es posible que la puedas aceptar intelectual­mente, es muy probable que todavía no signifique nada para ti. 3De todas formas, el entendimiento no es necesario a estas alturas. 4De hecho, reconocer que no entiendes es un requisito previo para erradicar tus falsas ideas. 5Estos ejercicios tienen que ver con la práctica, no con el entendimiento. 6No necesitas practicar lo que ya entiendes. 7Sería bastante redundante, por cierto, tener como meta el entendimiento y al mismo tiempo asumir que ya lo has alcanzado.

2. A la mente no entrenada le resulta difícil creer que lo que apa­rentemente contempla realmente no está ahí. 2Esta idea puede producir gran inquietud, y toparse con gran resistencia, la cual puede manifestarse de muchas maneras. 3No obstante, eso no excluye el que la apliques. 4Esto es lo único que se requiere para estos ejercicios o para cualesquiera otros. 5Cada pequeño paso despejará la oscuridad un poco más, y el entendimiento final­mente llegará para iluminar cada rincón de la mente que haya sido despejada de los escombros que la enturbiaban.

3. Estos ejercicios, para los que tres o cuatro sesiones de práctica son suficientes, consisten en que mires a tu alrededor y apliques la idea de hoy a cualquier cosa que veas, sin olvidarte de la necesi­dad de aplicarla imparcialmente, y la regla esencial de no excluir nada. 2Por ejemplo:

3No veo esta máquina de escribir tal como es ahora.
4No veo este teléfono tal como es ahora.
5No veo este brazo tal como es ahora.

4. Empieza con aquellas cosas que estén más cerca de ti, y luego extiende tu campo visual:

2No veo ese perchero tal como es ahora.
 3No veo esa puerta tal como es ahora.
4No veo esa cara tal como es ahora.

5. Hay que subrayar nuevamente, que, si bien no debes intentar incluirlo todo, tampoco debes excluir nada en particular. 2Asegúrate de ser honesto contigo mismo al hacer esta distinción. 3Es posible que te sientas tentado de enmascararla.


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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson


INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA

LECCIÓN 9

“No veo nada tal como es ahora”

Ejercicio: Tres o cuatro veces, de un minuto.

Mira a tu alrededor, aplicando la idea a cualquier cosa que veas sin distinciones y sin excluir nada. Empieza con cosas cercanas a ti: “No veo este (teléfono, brazo, etc.) tal como es ahora”. Luego extiende el alcance hacia fuera: “No veo esa (puerta, rostro, etc.) tal como es ahora”.

Observaciones: Puede que aceptes esta idea, pero no la entiendas realmente, y tampoco se espera que lo hagas. La comprensión no es el requisito esencial para esta práctica; más bien, la comprensión es la meta de esta práctica. Estos ejercicios intentan deshacer tu ilusión de que entiendes las cosas y, al eliminar este bloqueo, permitir que la verdadera comprensión surja finalmente en tu mente. Así que, en este momento simplemente practica la idea, aunque no la entiendas, o la encuentres perturbadora, o aunque te resistas activamente a ella.

Comentario

Si sólo veo el pasado, y mi mente está absorbida con pensamientos del pasado, entonces está claro que no veo nada tal como es ahora. Me encanta que la lección añada: “Pero si bien es posible que la puedas aceptar intelectualmente, es muy probable que todavía no signifique nada para ti”(1:2). El Curso reconoce claramente que hay una enorme diferencia entre aceptar una idea a nivel intelectual y entenderla de verdad de manera que sea parte de nosotros.  Pienso en las etapas de dolor por las que pasamos cuando muere un ser querido. Inmediatamente después de la muerte, puede que a nivel intelectual aceptemos que nuestro ser querido se ha ido, pero no hemos entendido ni asimilado ese hecho.  Lleva tiempo  que se introduzca en nuestra mente.

Del mismo modo, podemos aceptar la idea de que no vemos nada tal como es ahora,  pero puede pasar tiempo antes de que empecemos a comprender el significado de ese hecho. Afortunadamente la lección continúa diciendo que nuestra comprensión no es necesaria todavía. De hecho, lo que es necesario es el reconocimiento de que ¡no entendemos! Podrías decir que una de las cosas que tenemos que aprender de esta lección es que ¡no la entendemos! 

Si piensas en ello, tiene sentido.

Estos ejercicios tienen que ver con la práctica, no con el entendimiento. No necesitas practicar lo que ya entiendes. (1:5-6)

Algunos pueden sentir que no tiene sentido trabajar con una idea que no comprenden del todo o en la que no creen. He oído decir: “¿Cómo puedo trabajar con una lección como “Soy el santo Hijo de Dios Mismo”, si yo no lo creo realmente? Y la respuesta es: si ya lo creyeras, ¡no necesitarías trabajar la lección! La práctica está para ayudarte a entender o a creer.

La actitud de reconocer nuestra ignorancia es esencial para el aprendizaje. Sin ella, nuestra falsa “comprensión” dificulta nuestro aprendizaje. Así que cuando una lección como ésta: “No veo nada tal como es ahora”, te molesta o no sabes de qué trata, simplemente ¡sé honesto y confiesa que así es como te sientes! No cometas el error de fingir que ya entiendes cuando no es cierto. Las lecciones parten de la base de la ignorancia de nuestra mente.

“Es difícil para la mente sin entrenar  creer que lo que aparentemente contempla no está ahí (2:1). ¿Difícil? Más bien parece imposible. La idea es perturbadora, la mayoría de nosotros nos resistiremos a ella de un modo u otro. Es normal.  Eso no te impide aplicar la idea en modo alguno, y eso es todo lo que se nos pide. (¿Recuerdas la Introducción al Libro de Ejercicios y sus dos últimos párrafos? Si no, léelos ahora con relación a esto). Simplemente haz los ejercicios de todos modos, aunque tu mente se resista a la idea en su totalidad, de todos modos tendrá el efecto deseado.

Fíjate en que la lección habla sobre “cada pequeño paso” (2:5), despejando la obscuridad un poco más y la comprensión llegará finalmente.

El tono de las lecciones, y ciertamente de todo el Curso, no nos hace pensar que alcanzaremos la iluminación rápidamente. Se produce en pequeñas dosis, poco a poco. El Curso dice que la iluminación total podría llegar a cualquiera de nosotros en cualquier momento, con sólo abrirnos a ella; está más cerca de nosotros que nuestras propias manos y pies. Pero también dice que llevará más tiempo estar dispuestos a abrirnos que el que es necesario para que ese cambio final de la mente suceda. Dice:

 A la gran mayoría se les proporciona un programa de entrenamiento que evoluciona lentamente, en el que se corrigen el mayor número posible de errores previos. Las relaciones personales, en especial, tienen que percibirse debidamente, y se tiene que eliminar la piedra angular de la falta de perdón.  (M.9.1:7-8) 

Date cuenta de que la norma es “un programa de entrenamiento que evoluciona lentamente”. Así que no te agobies ni te sientas como si estuvieras trabajando contra reloj; tómate las cosas al ritmo con el que vienen, y haz los ejercicios que se indican en el Libro de Ejercicios. Estate contento de avanzar lentamente. ¡No te preocupes si la comprensión no aterriza en tu mente mañana!

Los ejercicios de nuevo son engañosamente sencillos, tal como “no veo esta pantalla de ordenador tal como es ahora”.  ¿Cómo puede ayudar a cambiar mi mente el que yo diga esto? No puedo explicártelo. Lo que sí sé es que cuanto más a menudo repito una idea, más razonable empieza a parecerme. Quizá eso sea todo lo que tiene.  Sé que a veces me ha ayudado, en alguna situación que parece atemorizante o fuera de control, recordarme a mí mismo que “no estoy viendo esta situación tal como es ahora en realidad”. Puedo asegurarme a mí mismo que  lo que estoy viendo, que parece estar causando mi miedo,  no es la realidad de las cosas. Puedo no tener ni idea de lo que es la realidad, pero ¡ayuda saber que no es lo que estoy viendo!

La idea es menos alentadora  cuando la aplico sobre algo que me gusta: “No veo esta relación romántica tal como es ahora”. Hmmm, no estoy seguro de que me guste. Pero aunque no haga nada más que empezar a hacer pedazos mi fe en lo que veo, la lección está haciendo su trabajo aunque yo no la entienda por completo, o a pesar de que no me guste.      

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martes, 8 de enero de 2019

UN CURSO DE MILAGROS. 8 de Enero. LECCIÓN 8


LECCIÓN 8 


Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

1. Esta idea es, obviamente, la razón de que veas únicamente el pasado. 2En realidad nadie ve nada. 3Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera. 4El hecho de que la mente esté absorbida con el pasado es la causa del concepto erró­neo acerca del tiempo de que adolece tu visión. 2Tu mente no puede captar el presente, que es el único tiempo que hay. 6Por consiguiente, no puede entender el tiempo, y, de hecho, no puede entender nada.

2. El único pensamiento completamente verdadero que se puede tener acerca del pasado es que no está aquí. 2Pensar acerca del pasado, por lo tanto, es pensar en ilusiones. 3Muy pocos se han dado cuenta de lo que realmente supone visualizar el pasado o prever el futuro. 4De hecho, la mente está en blanco al hacer eso, ya que en realidad no está pensando en nada.

3. El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a entrenar a tu mente a reconocer cuando no está realmente pensando en abso­luto. 2Mientras tu mente siga absorbida con ideas sin contenido, la verdad permanecerá bloqueada. 3Reconocer que tu mente ha estado simplemente en blanco, en vez de seguir creyendo que está llena de ideas reales, es el primer paso en el proceso de allanar el camino a la visión.

4. Los ejercicios de hoy deben hacerse con los ojos cerrados. 2Ello es así porque en realidad no puedes ver nada, y es más fácil reco­nocer que por muy vívidamente que puedas visualizar un pensa­miento, no estás viendo nada. 3Con el mayor desapego que puedas, escudriña tu mente durante el habitual minuto más o menos, notando simplemente los pensamientos que allí encuen­tres. 4Nombra cada uno por la figura central que contenga, y luego pasa al siguiente. 5Da inicio a la sesión de práctica diciendo:

6Parece que estoy pensando en _____

5. Luego describe detalladamente cada uno de tus pensamientos. Por ejemplo:

3Parece que estoy pensando en [nombre de la persona], en [nombre del objeto], en [nombre de la emoción],

y así sucesivamente, concluyendo al final del período de bús­queda mental con:

4Pero mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

6. Esto puede hacerse cuatro o cinco veces en el transcurso del día, a menos que te resulte irritante.2Si te resulta difícil, tres o cuatro veces es suficiente. 3Tal vez te ayude, no obstante, incluir la irritación, o cualquier emoción que la idea de hoy pueda susci­tar, en la búsqueda mental en sí.


AUDIO IVOOX:

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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson

INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA

LECCIÓN 8 – 8 ENERO

“Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado”


Propósito: Enseñarte que tu mente se pasa la mayor parte del tiempo vacía, porque está siempre contemplando lo que no está ahí (el pasado). Mientras piensa en lo que no es nada, ella misma está vacía. Reconocer esta nada cede el sitio para que entre algo nuevo: los pensamientos reales, que producirán la verdadera visión.

Ejercicio: Cuatro o cinco veces (tres o cuatro si la práctica te resulta irritante), de un minuto aproximadamente.
  • Cierra los ojos y busca en tu mente, sin darle importancia, observando los pensamientos y nombrándolos por el personaje central o el tema de cada uno. Di: “parece que estoy pensando en (nombre de la persona), en (nombre del objeto), en (nombre de la emoción)…”
  • Termina con: “Pero mi mente está absorbida con pensamientos del pasado”.

Observaciones: Si encuentras que el ejercicio despierta sentimientos en ti (por ejemplo, irritación) puedes aplicar la idea a esos sentimientos como lo harías con cualquier otra cosa. Éste es un consejo útil para muchas de las lecciones.

Comentario

“Esta idea es, por supuesto, la razón por la que sólo ves el pasado” (1:1). Esto claramente supone que lo que vemos refleja simplemente los pensamientos que ocupan nuestra mente. Si esto es así, entonces debido a que nuestra mente está absorbida con pensamientos del pasado, percibimos imágenes del pasado en el mundo exterior. “En realidad nadie ve nada. En realidad lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados fuera”. (1:2-3). Ésta es una idea muy importante en el Curso, sin embargo, aquí se introduce suavemente dentro del estudio del pasado y del tiempo. ¡Realmente no vemos nada! Todo lo que vemos es “la imagen externa de una condición interna”, como dice el Curso (T.21.In.1:1-5).

Siempre me ha gustado la primera línea del segundo párrafo: “El único pensamiento completamente verdadero que se puede tener acerca del pasado es que no está ahí” Piensa un momento en lo que dice. Puedes tener experiencias del pasado muy claras, especialmente del pasado reciente. Sin embargo, si varias personas que vivieron lo mismo no estuvieran de acuerdo contigo, probablemente empezarías a dudar de tu memoria, porque no podrías estar completamente seguro de que te puedes fiar de ella. Sabes muy bien, por experiencia, que tu memoria puede engañarte. Piensas: “¡Podría jurar que he dejado las llaves sobre la mesa!”; o dices: “¿No te lo he contado? Pensaba que te lo había contado”. Todos decimos ese tipo de cosas todo el tiempo, sin darnos cuenta de lo poco fiable que en realidad es nuestra memoria. Pero hay un pensamiento sobre el pasado en el que puedes confiar: “El pasado no está aquí. Esto es el presente” (2:1). Pero, si el pasado no está aquí, ¿cómo puede tener efectos en el presente? “Pensar acerca del pasado, por lo tanto, es pensar en ilusiones (2:2). Estás pensando en algo que ya no existe, lo que por definición es una ilusión.

De acuerdo, entonces si lo que vemos es una proyección de nuestros pensamientos sobre cosas que no existen, ¿dónde deja eso “lo que estamos viendo”? En ningún sitio. Estamos viendo reflejos de recuerdos de “una ilusión”. Cuando vemos el pasado o anticipamos el futuro, el Curso dice que nuestra mente está en realidad  en blanco, porque está pensando en  nada (2:4).

Esta lección intenta ayudarnos a reconocer cuándo nuestra mente no está realmente pensando en absoluto, sino que está llena de lo que llama ideas sin contenido (3:2). Por eso es por lo que “estos pensamientos no significan nada” (Lección 4). Para abrirnos a la “visión” tenemos que dejar de bloquear la verdad con estas imágenes mentales  sin significado de algo que no está aquí. El primer paso hacia la visión es hacerse consciente de las cosas que no son visión, que son los pensamientos que normalmente llenan nuestra mente (los culebrones).

Encuentro que este tipo de ejercicio ayuda a desarrollar una especie de “desapego mental”. Das un paso atrás, por así decirlo, de tus pensamientos y los observas. No cometas el error que yo cometí al principio: intentar sacar estos pensamientos de mi mente y dejarla en blanco. No necesitamos hacer eso porque ¡ya está en blanco! Sólo observa tus pensamientos y aplícales la lección, diciendo: “Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado”. Estate dispuesto a abandonar la importancia que le das a tus pensamientos, o en querer que sean reales, o profundos, o importantes. Suelta tus dedos de ellos, déjalos ir, estate dispuesto a ver que no tienen significado real si están basados en el pasado y, por lo tanto, basados en algo que no está aquí.   

Esta lección es una dulce cuña, introducida para abandonar  nuestro “apego” a lo que pensamos que son nuestros pensamientos.   


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