miércoles, 24 de febrero de 2016

UN CURSO DE MILAGROS. 24 de Febrero. LECCIÓN 55



LECCIÓN 55 


El repaso de hoy incluye lo siguiente:

1. (21) Estoy decidido ver las cosas de otra manera.

2Lo que ahora veo no son sino signos de enfermedad, desastre y muerte. 3Esto no puede ser lo que Dios creó para Su Hijo bien amado. 4El hecho en sí de que vea tales cosas demuestra que no entiendo a Dios.5Por lo tanto, tampoco entiendo a Su Hijo. 6Lo que veo me muestra que no sé quién soy. 7Estoy decidido a ver los testigos de la verdad en mí, en vez de aquellos que me mues­tran una ilusión de mí mismo.

2. (22) Lo que veo es una forma de venganza.

2El mundo que veo no es en modo alguno la representación de pensamientos amorosos. 3Es un cuadro en el que todo se ve ata­cado por todo. 4Es cualquier cosa menos un reflejo del Amor de Dios y del amor de Su Hijo. 5Son mis propios pensamientos de ataque los que dan lugar a este cuadro. 6Mis pensamientos amo­rosos me librarán de esta percepción del mundo y me brindarán la paz que Dios dispuso que yo tuviese.

3. (23) Puedo escaparme de este mundo renunciando a los pensa­mientos de ataque.

2En esto, y sólo en esto, radica la salvación. 3Si no albergase pensa­mientos de ataque no podría ver un mundo de ataque. 4A medida que el perdón permita que el amor retorne a mi conciencia, veré un mundo de paz, seguridad y dicha. 5Y esto es lo que elijo ver, en lugar de lo que ahora contemplo.

4. (24) No percibo lo que más me conviene.

2¿Cómo podría reconocer lo que más me conviene si no sé quién soy? 3Lo que yo creo que más me convendría no haría sino atarme aún más al mundo de las ilusiones. 4Estoy dispuesto a seguir al Guía que Dios me ha dado para descubrir qué es lo que más me conviene, reconociendo que no puedo percibirlo por mi cuenta.

5. (25) No sé cuál es el propósito de nada.

2Para mí, el propósito de todas las cosas es probar que las ilusio­nes que abrigo con respecto a mí mismo son reales. 3Para eso es para lo que trato de usar a todo el mundo y todas las cosas. 4Para eso es para lo que creo que es el mundo. 5Por lo tanto, no reco­nozco su verdadero propósito. 6El propósito que le he asignado ha dado lugar a una imagen aterradora del mismo. 7Quiero que mi mente se vuelva receptiva al verdadero propósito del mundo renunciando al que le he asignado, y descubrir la verdad acerca de él.


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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson


INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA 

LECCIÓN 55– 24 FEBRERO

Repaso de las lecciones 21 a 25

“Estoy decidido a ver las cosas de otra manera”
“Lo que veo es una forma de venganza”
“Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque”
“No percibo lo que más me conviene”
“No sé cuál es el propósito de nada”


Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando.

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos.

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre  a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes.
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente.

Observaciones:

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones.
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa.
  • Haz cada lección por lo menos una vez.
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae.

Comentario

Cada día del repaso se hace más claro el patrón preparado por las primeras 50 lecciones. En estas 10 lecciones de repaso lo escrito está entre lo más claro y sencillo de todo el Curso.

Por supuesto, estoy decidido a ver las cosas de otra manera: “enfermedad, desastre y muerte” ((1:2) no son lo que yo quiero ver. El hecho de que las vea demuestra que no entiendo a Dios, y que no sé quién soy. El mundo que veo refleja pensamientos de ataque, “todo se ve atacado por todo” (2:3). En este mundo todo vive al consumir la vida de otra cosa, ya sea un animal o una planta hay poca diferencia. Incluso la forma de vida más humilde vive de la energía emitida por la destrucción del sol. ¿Qué da lugar a este mundo? Mis propios pensamientos de ataque.

“Mis pensamientos amorosos me librarán de esta percepción del mundo” (2:6). Cambiar mi mente del ataque al amor  cambiará el mundo que veo. “Y es esto lo que elijo ver, en lugar de lo que ahora contemplo” (3:5).

¡No es de extrañar que esté confundido sobre lo que más me conviene! No sé quién soy, ¿cómo puedo saber lo que necesito? Estoy decidido a aceptar la dirección de Uno que me conoce, entiendo que no puedo percibir por mí mismo lo que más me conviene. Utilizo todo para mantener mis ilusiones sobre mí mismo (5:2). Lo que necesito es un modo de dejar que el mundo me enseñe la verdad sobre mí mismo. Viéndolo como lo veo, el mundo es aterrador; quiero conocer la verdad.

La transformación depende de mi buena voluntad para reconocer que no me gusta lo que veo, y puesto que lo que veo procede de lo que pienso, quiero cambiar lo que pienso. No sé lo que más me conviene, y el propósito que le he asignado a todo ha sido distorsionado para apoyar mi identificación con el ego (5:2), así que ahora estoy dispuesto a abandonar estas ideas. Confuso como estoy, ¿cómo puedo enseñarme a mí mismo lo que no sé? Necesito un Maestro fiable, de confianza, y en el Espíritu Santo tengo ese Maestro.

Mi única tarea es dejarme enseñar al abandonar mi falsa manera de pensar, abandonando mis pensamientos de ataque. Creo que me apoyan, pero me están destruyendo. Decido hoy elegir de manera diferente, y abrir mi mente a una manera de pensar que, todavía, no puedo entender. Abro mi corazón al amor.       



martes, 23 de febrero de 2016

UN CURSO DE MILAGROS. 23 de Febrero. LECCIÓN 54


LECCIÓN 54

Éstas son las ideas para el repaso de hoy:

1. (16) No tengo pensamientos neutros.

2Tener pensamientos neutros es imposible porque todos los pen­samientos tienen poder. 3O bien dan lugar a un mundo falso o bien me conducen al mundo real. 4Pero es imposible que no ten­gan efectos. 5Del mismo modo en que el mundo que veo procede de mis errores de pensamiento, así también el mundo real se alzará ante mis ojos cuando permita que mis errores sean corregi­dos. 6Mis pensamientos no pueden ser simultáneamente verdade­ros y falsos. 7Tienen que ser lo uno o lo otro. 8Lo que veo me muestra si son verdaderos o falsos.

2. (17) No veo cosas neutras.

2Lo que veo da testimonio de lo que pienso. 3Si no pensase no existiría, ya que la vida es pensamiento. 4Permítaseme mirar al mundo que veo como la representación de mi propio estado de ánimo. 5Sé que éste puede cambiar. 6sé asimismo que el mundo que veo puede cambiar también.

3. (18) No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

2Si no tengo pensamientos privados, no puedo ver un mundo pri­vado. 3Incluso la descabellada idea de la separación tuvo que compartirse antes de que se pudiese convertir en la base del mundo que veo. 4Sin embargo, cuando se compartió esa idea no se compartió nada. 5Puedo invocar también mis pensamientos reales, los cuales comparto con todo el mundo. 6Así como mis pensamientos de separación invocan pensamientos de separación en otros, mis pensamientos reales despiertan en ellos sus pensa­mientos reales. 7Y el mundo que mis pensamientos reales me muestran alboreará en su visión así como en la mía.

4. (19) No soy el único que experimenta los efectos de mis pensa­mientos.

2No soy el único en nada. 3Todo lo que pienso, digo o hago es una enseñanza para todo el universo. 4Un Hijo de Dios no puede pen­sar, hablar o actuar en vano. 5No puede ser el único en nada. 6Tengo, por lo tanto, el poder de cambiar a todas las mentes junto con la mía porque mío es el poder de Dios.

5. (20) Estoy decidido a ver.

2Puesto que reconozco que la naturaleza de mis pensamientos es que los comparto con todo lo que existe, estoy decidido a ver. 3Veré los testigos que me muestran que la manera de pensar del mundo ha cambiado. 4Veré la prueba de que lo que se ha obrado por mediación mía ha permitido que el amor reemplace al miedo, la risa a las lágrimas y la abundancia a las pérdidas. 5Quiero contemplar el mundo real, y dejar que me enseñe que mi voluntad y la Voluntad de Dios son una.


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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson


INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA 

LECCIÓN 54– 23 FEBRERO

Repaso de las Lecciones 16 a 20


“No tengo pensamientos neutros”
“No veo cosas neutras”
“No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver”
“No soy el único que experimenta los efectos de mis pensamientos”
“Estoy decidido a ver”


Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando.

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos.

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre  a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes.
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente.

Observaciones:

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones.
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa.
  • Haz cada lección por lo menos una vez.
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae.

Comentario

Este repaso relaciona estas ideas como un poderoso motivador para cambiar mis pensamientos.

Mis pensamientos hacen el mundo, ya sea un mundo falso o el mundo verdadero. El mundo que veo es la representación de mi propio estado mental” (2:4). Puedo contribuir a fabricar un mundo de separación, o si elijo mis pensamientos reales, puedo despertar esos pensamientos en otros.  “Todo lo que pienso, digo o hago es una enseñanza para todo el universo” (4:3). Al cambiar mi propia mente, puedo cambiar todas las mentes junto con la mía. Cuando me doy cuenta de esto, me lleno de una determinación activa de contemplar el mundo real, de abrir mi mente a los pensamientos que comparto con Dios, y al hacerlo así, transformar el universo.

Arquímedes es conocido por haber dicho: “Dadme una palanca lo suficientemente larga, y moveré el mundo”. Yo tengo esa palanca. Es mi mente: “porque mío es el poder de Dios” (4:6). Un hombre cuya mente esté completamente transformada transformará todo el mundo. Jesús fue ese hombre, y el impacto de Su pensamiento todavía se está extendiendo, las ondas todavía se están extendiendo en el estanque de la mente. Puedo unirme a Él y añadir el poder de mi mente al Suyo.

Yo quiero ver “el amor… reemplazar al miedo, la risa… reemplazar a las lágrimas” (5:4). Quiero dejar que esto se haga a través de mí. En cada situación en la que me encuentre hoy, con cada persona que encuentre, que éste sea mi propósito. “Estoy aquí únicamente para ser útil. Estoy aquí en representación de Aquel que me envió” (T.2.V.A.18:2-3). Al permitir que mi mente cambie, llevaré sanación a todos con los que me encuentre hoy.     


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lunes, 22 de febrero de 2016

UN CURSO DE MILAGROS. 22 de Febrero. LECCIÓN 53



LECCIÓN 53


Hoy repasaremos lo siguiente: 

1. (11) Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado.

2Dado que los pensamientos de que soy consciente no significan nada, el mundo que los refleja no puede tener significado. 3Lo que da lugar a este mundo es algo demente, como lo es también el resultado de ello. 4La realidad no es demente, y yo tengo pen­samientos reales así como dementes. 5Por lo tanto, puedo ver un mundo real, si recurro a mis pensamientos reales como guía para ver.

2. (12) Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene signi­ficado.

2Los pensamientos dementes perturban. 3Dan lugar a un mundo en el que no hay orden de ninguna clase. 4Sólo el caos puede regir en un mundo que representa una manera de pensar caótica, y el caos es la ausencia total de leyes. 5No puedo vivir en paz en un mundo así. 6Estoy agradecido de que este mundo no sea real, y de que no necesito verlo en absoluto, a menos que yo mismo elija otorgarle valor. 7Elijo no otorgarle valor a lo que es comple­tamente demente y no tiene significado.

3. (13) Un mundo sin significado engendra temor.

2Lo que es totalmente demente engendra temor porque no se puede contar con ello en absoluto, ni da pie a que se le tenga confianza. 3En la demencia no hay nada en lo que se pueda con­fiar.4No ofrece seguridad ni esperanza. 5Pero un mundo así no es real. 6Le he conferido la ilusión de realidad y he sufrido por haber creído en él. 7Elijo ahora dejar de creer en él y depositar mi con­fianza en la realidad. 8Al elegir esto, me escaparé de todos los efectos del mundo del miedo porque estaré reconociendo que no existe.

4. (14) Dios no creó un mundo sin significado.

2¿Cómo puede ser que exista un mundo sin significado si Dios no lo creó? 3Él es la Fuente de todo significado y todo lo que es real está en Su Mente. 4Está en mi mente también porque Él lo creó conmigo. 5¿Por qué he de seguir sufriendo por los efectos de mis pensamientos dementes cuando la perfección de la creación es mi hogar? 6Quiero recordar el poder de mi decisión y reconocer mi verdadera morada.

5. (15) Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabri­cado.

2Todo lo que veo refleja mis pensamientos. 3Son mis pensamientos los que me dicen dónde estoy y lo que soy. 4El hecho de que vea un mundo en el que hay sufrimiento, en el que se puedan experi­mentar pérdidas y en el que se pueda morir, me muestra que lo único que estoy viendo es la representación de mis pensamientos dementes, y que no estoy permitiendo que mis pensamientos rea­les viertan su benéfica luz sobre lo que veo. 5No obstante, el camino de Dios es seguro. 6Las imágenes que he fabricado no pue­den prevalecer contra Él porque no es mi voluntad que lo hagan. 7Mi voluntad es la Suya, y no antepondré otros dioses a Él.


AUDIO (en Ivoox) de Loran@ Galindo

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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson


INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA 

LECCIÓN 53– 22 FEBRERO

Repaso de las lecciones 11 a 15

“Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado”
“Estoy disgustado porque veo un mundo que no tiene significado”
“Un mundo sin significado engendra temor”
“Dios no creó un mundo sin significado”
“Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado”


Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando.

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos.

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre  a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes.
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente.

Observaciones:

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones.
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa.
  • Haz cada lección por lo menos una vez.
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae.

Comentario

La lección de hoy tiene un impacto enorme para mí. En cada uno de los cortos párrafos del repaso hay frases que me transmiten el impresionante poder de mi mente: su poder para elegir los pensamientos, y de ese modo elegir el mundo que ve.

“Yo tengo pensamientos reales así como dementes. Por lo tanto, puedo ver un mundo real si recurro a mis pensamientos reales como guía para ver”. (1:4-5)

“Estoy agradecido de que este mundo no sea real, y de que no necesito verlo en absoluto, a menos que yo mismo elija otorgarle valor. Elijo no otorgarle valor a lo que es completamente demente y no tiene significado”. (2:6-7)

“Elijo ahora dejar de creer en él  y depositar mi confianza en la realidad”. (3:7-8)

“Quiero recordar el poder de mi decisión y reconocer mi verdadera morada”. (4:6)

 “Las imágenes que he fabricado no pueden prevalecer contra Él porque no es mi voluntad que lo hagan. Mi voluntad es la Suya, y no antepondré otros dioses a Él”. (5:6-7)

Si recuerdo el poder de mi decisión, puedo elegir no valorar lo que es demente, puedo elegir retirarle mi creencia. No tengo que aceptar que las imágenes que he fabricado tienen poder para vencer a la Voluntad de Dios. No tengo que hacer dioses de ellas. Puedo recurrir a mis pensamientos reales y dejar que me guíen a la visión. Las palabras “elegir” y “decisión” y “voluntad” resuenan a través de estos párrafos. ¡Qué poder se le ha dado a mi mente!

Una vez grabé estas diez lecciones de repaso en una cinta (casete), ocupan menos de 30 minutos, leídas despacio. Grabarlas tuvo un impacto enorme en mí, y oír la cinta varias docenas de veces tuvo todavía un impacto mayor. Estos 50 párrafos cortos son una extraordinaria visión global del sistema de pensamiento del Curso. Y mientras las leía en voz alta, descubrí que yo ponía un profundo sentimiento en frases como “No puedo vivir en paz en un mundo así. Estoy agradecido de que este mundo no sea real. Elijo no otorgarle valor a lo que es completamente demente y no tiene significado” (2:5-7). Cada vez que llegaba a una línea que decía: “Elijo no” o “Elijo”, era como si algo dentro de mí estuviese cambiando. Sentí una determinación cada vez mayor, y una sensación de que Dios me estaba permitiendo elegir lo que mi mente quería pensar y lo que mi percepción quería ver. Intenta leer la lección de hoy en voz alta y observar cómo la sientes.  


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domingo, 21 de febrero de 2016

UN CURSO DE MILAGROS. 21 de Febrero. LECCIÓN 52


LECCIÓN 52 


El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:


1. (6) Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

2La realidad no es nunca atemorizante. 3Es imposible que pudiese disgustarme. 4La realidad sólo brinda perfecta paz. 5Cuando estoy disgustado es porque he reemplazado- la realidad con ilusiones que yo mismo he fabricado. 6Las ilusiones me causan disgusto porque al haberles conferido realidad, veo la realidad como una ilusión. 7Nada en la creación de Dios se ve afectado en modo alguno por mi confusión. 8Siempre estoy disgustado por nada.

2. (7) Sólo veo el pasado.

2Cuando miro a mi alrededor, condeno el mundo que veo. 3A eso es a lo que yo llamo ver. 4Uso el pasado en contra de todo el mundo y de todas las cosas, convirtiéndolos así en mis enemigos. 5Cuando me haya perdonado a mí mismo y haya recordado Quién soy, bendeciré a todo el mundo y a todo cuanto vea. 6No habrá pasado, y, por lo tanto, tampoco enemigos. 7Y contemplaré con amor todo aquello que antes no podía ver.

3. (8) Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

2Veo únicamente mis propios pensamientos, y mi mente está absorbida con el pasado. 3¿Qué es lo que puedo ver, entonces, tal como es? 4Permítaseme recordar que me fijo en el pasado para prevenir que el presente alboree en mi mente. 5Permítaseme entender que estoy tratando de usar el tiempo en contra de Dios. 6Permítaseme aprender a dejar atrás el pasado, dándome cuenta de que al hacer eso no estoy renunciando a nada.

4. (9) No veo nada tal como es ahora.

2Si no veo nada tal como es ahora, ciertamente se puede decir que no veo nada. 3Solamente puedo ver lo que está aquí ahora. 4La elección no es entre si ver el pasado o el presente; la elección es sencillamente entre ver o no ver. 5Lo que he elegido ver me ha costado la visión.6Ahora quiero elegir de nuevo, para poder ver.

5. (10) Mis pensamientos no significan nada.

2No tengo pensamientos privados. 3Sin embargo, es únicamente de mis pensamientos privados de los que soy consciente. 4¿Qué significado pueden tener dichos pensamientos? 5No existen, de modo que no significan nada. 6No obstante, mi mente es parte de la creación y parte de su Creador. 7¿No sería acaso preferible que me uniese al pensamiento del universo en vez de oscurecer todo aquello que realmente me pertenece con mis míseros e insignifi­cantes pensamientos "privados"?


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Ayuda para las lecciones:
de  Robert Perry  y Allen Watson


INSTRUCCIONES PARA LA PRÁCTICA 

LECCIÓN 52– 21 FEBRERO

Repaso de las Lecciones 6 a 10

“Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí”
“Sólo veo el pasado”
“Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado”
“No veo nada tal como es ahora”
“Mis pensamientos no significan nada”

Propósito: Repasar las lecciones y así dejar que se adentren en un nivel más profundo. También, ver la relación entre ellas y lo entrelazado que está el sistema de pensamiento al que se te está llevando.

Ejercicios: Tan a menudo como puedas (sugerencia: cada hora, a la hora en punto), durante al menos dos minutos.

  • Solo y en un lugar tranquilo, lee una de las cinco lecciones y los comentarios relacionados. Fíjate en que los comentarios como si fueran tus propios pensamientos sobre la idea. Intenta imaginarte que son tus propias palabras. Te ayudará introducir tu nombre  a menudo. Esto te preparará para la fase siguiente, en la que tú mismo produces pensamientos semejantes.
  • Cierra los ojos y piensa en la idea y en los comentarios. Concretamente piensa en la idea central del párrafo del comentario. Reflexiona sobre ella. Deja que surjan pensamientos relacionados (utilizando el entrenamiento que has recibido en esa práctica). Si tu mente se distrae, repite la idea y luego vuelve a reflexionar sobre ella. Éste es el mismo ejercicio básico de la Lección 50, en el que activamente piensas sobre las ideas para dejar que se adentren más profundamente en tu mente.

Observaciones:

  • Al comienzo y al final del día lee las cinco lecciones.
  • A partir de entonces, haz una lección por sesión de práctica, el orden no importa.
  • Haz cada lección por lo menos una vez.
  • Cumplido eso, concéntrate en una lección determinada si es la que más te atrae.

Comentario

Recuerda que la práctica general para estos repasos es leer los cinco pensamientos y sus comentarios dos veces al día, por la mañana y por la noche, y durante el día pasar al menos un periodo de dos minutos con cada una de las ideas.

Los pensamientos están concentrados en estos repasos, así que ofrezco sólo unas pocas observaciones sobre cosas que destacan para mí.

“La realidad no es nunca atemorizante” (1:2). La realidad es, por supuesto, lo que Dios creó. Cuando siento miedo, me resulta útil recordarme a mí mismo que lo que estoy viendo no está realmente ahí.

Yo soy el que fabrica las ilusiones atemorizantes. ¡Qué tranquilizador que se nos diga: “Nada en la creación de Dios se ve afectado en modo alguno por mi confusión! (1:7). Ésa es la base para abandonar la culpa. Puedo estar confundido, equivocado, engañado, y engañar; pero nada de esto afecta a lo que es real. Lo que es real, es real sin importar lo que yo haga. El sol no desaparece porque yo me tape los ojos. Así que, ¡todo lo que yo he hecho no ha tenido ningún efecto real! No hay nada por lo que yo tenga que sentirme culpable.

“Si no veo nada tal como es ahora, ciertamente se puede decir que no veo nada” (4:2). Una cosa es como es ahora. No es como era ayer; no es como será mañana. Las cosas existen ahora. Ésa es la única manera en que puedo verlas. Así es como son. Si veo el pasado, no veo nada. El pasado no está aquí.

“No tengo pensamientos privados” (5:2). ¿Y si todo el mundo pudiera ver dentro de tu mente? ¿Y si lo que pensaste de tu jefe afectara a la guerra en Bosnia? ¿Sabes qué? Pueden ver. Afecta. Y, sin embargo, “no significan nada” (5:5). Si tienes pensamientos que crees privados, no significan nada. Tienen efectos dentro de la ilusión, pero no afectan a nada que sea real. Únicamente los pensamientos que se comparten tienen efectos reales, y los únicos pensamientos que se pueden compartir son los pensamientos que piensas con Dios.   


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